domingo, 6 de julio de 2025

El “Cambio de Manos” en Caballos de Carreras: Un Factor Clave en el Desempeño


 Una vez terminado el Kentucky Derby del 2015, donde American Pharoah se impuso en una dura batalla a Firing Line y Dortmund, casi de inmediato surgieron los primeros comentarios sobre el desarrollo de la carrera y el desempeño de los potros.

Una de estas observaciones me llamó la atención y me motivó a escribir sobre el tema. El comentario en cuestión tenía que ver con el hecho de que Firing Line recorrió toda la recta sin hacer el cambio de manos, manteniendo los miembros del lado izquierdo como los miembros “líderes” durante el galope.

¿Qué es realmente el “lead leg” o miembro líder? ¿Qué es el cambio de mano? ¿Cómo se produce? ¿Qué importancia tiene en el accionar de un caballo de carrera y cómo esto pudo haber influido en el resultado del Derby? Son puntos que trataremos en este artículo.

Cuando un caballo se mueve, los miembros de uno de sus lados avanzan y apoyan en un punto más adelante, alcanzando una extensión mayor que los miembros del lado opuesto. Los miembros, sean del lado derecho o del lado izquierdo, que avanzan más, serán considerados en ese momento los miembros líderes o “lead leg”.

Haz clic en el link y mira este video de un caballo galopando a cámara lenta con los miembros del lado derecho como “líderes”. La secuencia del apoyo de sus miembros es: pata izquierda, pata derecha, mano izquierda y por último mano derecha, para luego entrar en la fase de suspensión.

En el caso del caballo de carrera, algunos estudios demuestran que cuando el animal “brinca” desde su puesto al momento de la partida, en un 92 % de los animales estudiados, estos arrancaron con los miembros del lado derecho como los líderes.

En las pistas de los hipódromos de Norteamérica y otros países donde se corre contra las agujas del reloj, los caballos recorren la recta con los miembros del lado derecho como líderes. Al aproximarse a los codos, las curvas son tomadas hacia el lado izquierdo. Cuando el caballo empieza a girar el codo, es necesario que los miembros líderes cambien del lado derecho —que fue la forma como arrancaron y corrieron en la recta— hacia el lado izquierdo.

El caballo hace una especie de pausa, y ahora los miembros que avanzarán con mayor rango o que apoyarán más adelante serán los del lado izquierdo. Esto es lo que normalmente ocurre con un caballo corriendo “counterclockwise”. En países europeos o asiáticos, donde se corre en el mismo sentido de las agujas del reloj, el patrón de los miembros líderes será el opuesto.

Los caballos no nacen con ese conocimiento sobre la necesidad de cambiar su paso al momento de tomar las curvas; esto es algo que los potros deben aprender cuando comienzan su proceso de doma y entrenamiento en el hipódromo. Lo interesante es que, luego de algunas semanas de aprendizaje, los caballos son capaces de hacer este “cambio de manos” automáticamente.

Los potros aprenden a cambiar de manos con comandos que aplica su jinete. Un ligero movimiento de la muñeca, halando la brida hacia el lado deseado —por ejemplo, la rienda izquierda al momento de girar la curva—, colocando exceso de peso sobre el estribo del lado deseado o “paleteando” ligeramente con el foete al animal son las maneras básicas para estimular al caballo a hacer la pausa y cambiar al correcto “set” de miembros. Los caballos mejor balanceados y con miembros o patas más livianas tendrán mayor facilidad para cambiar de manos luego de recibir el comando de su jinete.

¿Cuál es la necesidad de que el caballo haga el cambio de manos y alterne sus miembros como “líder” durante momentos específicos de la carrera? Una razón importante tiene que ver con el hecho de que casi todas las distancias que un caballo corre implican un giro o curva. Durante el giro, el caballo estará mejor balanceado cuando se desplaza con el “lead” o miembro líder adecuado. Si el animal no tiene el miembro líder correcto, estará desbalanceado y le será más difícil hacer el giro.

Haz click en el link y mira como el caballo gira las curvas con los miembros de su lado izquierdo como “lideres”,

https://www.youtube.com/watch?v=3NPGqr6olrk

De tal manera que en aquellos hipódromos donde se corre en contra de las agujas del reloj, el caballo que viene con sus miembros derechos como líderes mientras recorre la recta luego de partir, al enfrentar el giro deberá hacer el “cambio de manos” para ahora desplazarse con los miembros del lado izquierdo como líderes, el mismo lado de la dirección de la curva. Pero al entrar en la recta final, de nuevo tendrá que hacer otra pausa y cambiar a un “lead” de los miembros del lado derecho.

Existen también implicaciones desde el punto de vista de la biomecánica que sugieren que, al desplazarse con el correcto set de miembros como líderes, se facilita la respiración, lo que se traduce en una mayor velocidad y resistencia.

Quizás la razón más importante tiene que ver con el hecho de que el caballo se cansará más rápidamente si se mantiene por largo tiempo bajo el liderazgo del mismo set de miembros. Esto, como mencionan algunos artículos, es comparable a una persona corriendo en un aeropuerto para alcanzar la puerta de salida de su vuelo, llevando todo el tiempo el peso de su maleta sostenido con la misma mano. Eventualmente se cansará y deberá cambiarla a la mano contraria.

En el Kentucky Derby, Firing Line hizo el cambio de manos al lado izquierdo cuando comenzó a girar el segundo codo. Así se mantuvo en el “lead” correcto mientras recorrió toda la curva. Sin embargo, al entrar en la recta final, Firing Line no hizo el cambio de manos y se mantuvo bajo el mismo “lead” izquierdo.

Ya llegando, el cansancio producto del “lead” izquierdo mantenido por largo tiempo provocó que Firing Line se cargara ligeramente hacia afuera, desbalanceado, inclusive tropezando levemente a American Pharoah y provocando que su jinete Gary Stevens tuviera que desarmar a escasos metros de la raya.

Llevar el adecuado set de miembros líderes durante la carrera es vital. Es algo que un caballo con suficiente experiencia y sano puede realizar automáticamente. Sin embargo, un jockey puede hacer la diferencia ayudando a su caballo a realizar el cambio de manos en el momento adecuado.

En un artículo sobre Joao Moreira, un jockey brasileño con destacada actuación en su país, así como en circuitos europeos y asiáticos, se destaca que el éxito de él y otros jinetes brasileños tiene que ver con su habilidad para estimular el cambio de manos en sus caballos. Michael Rodd, un reconocido jockey australiano, dice sobre Moreira y otros jockeys brasileños: “Lo que yo he notado montando aquí en Singapur es la habilidad que tienen estos jockeys para lograr que el caballo cambie de mano… es algo que estos aprenden cuando todavía son niños, aprendices, mientras practican con su maestro y que luego se lo enseñan a sus caballos… esto les da la posibilidad de obtener de su caballo un impulso de velocidad extra”.

Haz click en el link y ve el Ky Derby del 2015.

https://www.youtube.com/watch?v=3814_3XpmTc

Todos los videos son tomados de Internet; el crédito corresponde en su totalidad a los propietarios de los mismos.

 Enrique Castillo



El Run-Up: Qué es y cómo afecta el análisis y desarrollo de una carrera


En un artículo anterior destacamos la importancia de no regalar metros al girar en las curvas, ya que el exceso de terreno recorrido, transformado en "cuerpos de ventaja", puede significar la diferencia entre ganar o perder una carrera. Cualquier distancia adicional por encima de los 16 pies (4.88 metros) es significativa, especialmente si consideramos que el 60 % de las carreras en Norteamérica se ganan por menos de dos cuerpos de ventaja (un cuerpo equivale a 8 pies). 

 Partiendo de esto, pensemos en lo que puede significar para un caballo recorrer no solo los pies extras cedidos en la curva, sino también cantidades considerables de metros adicionales, al punto de convertir una carrera de 1500 metros o 7 furlongs y medio en una de algo más de una milla. 

En Norteamérica, por razones no del todo claras, la mayoría de las carreras se disputan en una distancia mayor a la reportada oficialmente. Esta situación, que data de más de cien años, se ha mantenido incluso después de la introducción del aparato de partida (Starting Gate) en 1939. 

 Este fenómeno puede afectar significativamente el análisis y desarrollo de una carrera. Sin embargo, a pesar de su impacto, es uno de los datos menos considerados por apostadores y handicappers, aunque la compañía Equibase lo incluye en sus Past Performance desde octubre de 2008. 

El Run-Up es el tramo que los caballos recorren desde que se abren las puertas del aparato de partida hasta que el líder alcanza el sensor del sistema automático de cronómetro (Teletimer), interrumpe el haz de luz y activa el reloj oficial de la carrera. Esta distancia no forma parte oficialmente de la prueba, y varía según la distancia de la carrera, la pista, su superficie y diseño. Puede ir desde apenas 5 pies hasta más de 200 pies. 

 La razón de esta práctica no está del todo establecida. Es una característica propia del hipismo norteamericano y en particular de las carreras de caballos purasangres. En contraste, en las carreras de Cuarto de Milla, que generalmente se disputan en distancias cortas y rectas, el tiempo comienza a registrarse de inmediato al abrirse las puertas. 

 Es posible que el Run-Up obedezca al diseño de la pista, a la existencia de "chutes", a la distribución de los sensores, o a la necesidad de ubicar el aparato de partida en zonas seguras. En las carreras sobre césped, el punto de partida también puede variar para proteger el césped de un desgaste constante en la misma zona.

 Otra interpretación sugiere que el Run-Up está vinculado a la cultura del hipismo norteamericano, donde la velocidad es la carta de presentación principal del purasangre. Permitir que los caballos aceleren antes de activar el cronómetro evita que la fracción inicial sea excesivamente lenta y afecte el tiempo final. Si el reloj comenzara justo al abrirse las puertas, los registros serían mayores y, por tanto, los caballos parecerían más lentos.

 Comprender qué es el Run-Up y reconocer que es una práctica común en los hipódromos de Norteamérica es importante. Pero aún más crucial es entender cómo puede afectar el análisis de una carrera y el desempeño de los caballos. 

 Un artículo de Andrew Beyer, creador de las Speed Figures, publicado en su columna de Handicapping del Washington Post, ilustra con claridad este punto. Beyer analiza la séptima carrera del 5 de marzo de 2014 en Gulfstream Park, un Allowance Optional Claiming sobre césped para caballos de 4 años o más, pautada oficialmente a 7 furlongs y medio (1500 metros). 

 El favorito del público era Band of Joy, un caballo con buena aceleración temprana pero escasa resistencia, cuyas mejores actuaciones eran en distancias de 1000 metros. Aunque los apostadores consideraban que podía resistir los 1500 metros, la realidad fue otra. Como era de esperarse, Band of Joy salió con fuerza, presionado por Padilla, otro caballo veloz. Cerca del final, Band of Joy tomó la punta, pero Padilla, con más stamina, lo superó en los últimos metros y ganó por medio cuerpo. 

 Lo que pocos sabían es que la carrera se corrió con un Run-Up de 375 pies (114.3 metros), lo que significó que los caballos recorrieron más de 100 metros antes de que comenzara el cronómetro oficial. Así, una carrera de 1500 metros se convirtió en una de más de una milla (1614 metros). Si 1500 metros ya eran un reto para Band of Joy, imaginar que ganara una milla completa era improbable. 

 Además, el Run-Up puede distorsionar el análisis de fracciones y tiempos finales. Imaginemos dos caballos en carreras distintas pero en la misma distancia (una milla). Ambos registran un tiempo final de 1:39.0. El caballo A recorrió un Run-Up de 25 pies en 6.00 segundos, y el caballo B en 6.30 segundos. A simple vista, ambos parecen haber hecho el mismo esfuerzo. Sin embargo, el caballo A corrió una milla y 25 pies en 1:44.0, mientras que el caballo B tardó 1:44.3 en la misma distancia, una diferencia de aproximadamente un cuerpo y medio. 

 Solo para ilustrar lo complejo del asunto: en la pista principal de Churchill Downs, una carrera de 6 furlongs (1200 metros) puede tener un Run-Up de más de 200 pies. En distancias de una milla, Del Mar y Santa Anita también usan Run-Up de más de 200 pies. En contraste, Laurel Park emplea solo 20 pies, Parx 40, Arlington y Mountaineer 48, y Delaware 56. 

 Estas diferencias hacen que los tiempos registrados en algunos hipódromos sean consistentemente más rápidos que en otros, especialmente en distancias cortas. Cuando el Run-Up es largo, los caballos ya han alcanzado su velocidad máxima cuando se activa el cronómetro oficial. 

 El tema da para mucho más. Elementos como los rieles móviles en las pistas de césped, usados para proteger ciertas zonas del terreno, también influyen en la dinámica y el análisis de las carreras. 

 Para algunos, la situación amerita una revisión profunda. Una solución podría ser que las distancias oficiales incluyan el exceso del Run-Up, y que una carrera en milla sobre césped en Gulfstream, por ejemplo, se anuncie como de una milla y 136 pies. 

 Frente a todo esto, resulta comprensible que en ciertos países europeos y asiáticos, donde el caballo está por encima del espectáculo o el mercadeo, los tiempos parciales se omitan durante la prueba. Tal vez allí el rendimiento se mide de forma más natural, sin manipulaciones encubiertas. 

Enrique Castillo